Tantra Natural.
Conectando con tu cuerpo mediante el Movimiento Natural Consciente.

El Yoga de las Emociones es el yoga más puramente tántrico, el que mejor te prepara para la vida. Un yoga donde no fuerzas nada, donde todo movimiento se hace con suavidad y naturalidad, donde no tienes que conseguir nada con el cuerpo sino amar a tu cuerpo y permitir que se exprese naturalmente, que se libere de sus bloqueos y desarrolle todo su potencial.

Es sentir y relacionarte con tu cuerpo desde el amor y la suavidad, no desde la exigencia o el forzarte. Es tener una relación positiva y amorosa con tu cuerpo, sentirlo y escucharlo. Ser amantes, tú y tu cuerpo. Es la esencia del Movimiento Natural Consciente en que está basado el Tantra Natural.

Esto no tiene nada que ver con la mayoría de las técnicas que se enseñan, demasiado masculinas, demasiado exigentes. La mayoría están más centradas en las formas, más en el conseguir que en el sentir, haciendo que las personas estén más pendientes de lo que debe hacerse, que de sus propias emociones con lo que hacen.

Nos han enseñado que lo importante es lo que tienes que hacer, lo que tienes que conseguir y no lo que sientes. Lo importante es lograr las cosas, aunque sea a cualquier precio. Así se han gestado los imperios, con la sangre y el sacrificio de las personas.

El yoga emocional está más centrado en la emoción con que vives lo que haces, tu práctica, tus ejercicios, tus actos. Más que estar pendiente de lograr cosas con el cuerpo, se trata de disfrutar de tu propio cuerpo, de tratarlo y tratarte con amor.
Es una relación con el cuerpo libre de exigencias y expectativas, simplemente estando en ti de una forma amorosa y consciente. Esta falta de exigencias y expectativas, produce un sentimiento de gozo y relajación en el cuerpo, que se distiende y abre naturalmente al movimiento.

Es un entrenamiento necesario para que puedes vivir tu vida sin todas las exigencias y expectativas con que nos han educado y que proyectamos tanto en nosotros como en la pareja.

Como no estás pendiente de la meta, puedes centrarte en el camino.  Como las formas no son importantes, puedes centrarte en el fondo, en lo que sientes, en lo que le pasa a tu cuerpo, en disfrutar de cómo se mueve y de su propio gozo moviéndose.
Así fomentas la relación con tu cuerpo, creando nuevas sinapsis entre tus neuronas, más comunicación entre lo físico, lo emocional y lo mental. Todo esto conduce a una mayor integración del ser, habiendo más comunicación, más armonía, más naturalidad, más amor y más verdad contigo mismo.

Esto es totalmente nuevo y diferente a lo que se hace en la mayoría de los sitios y es un entrenamiento mucho más poderoso y eficaz para lo importante de tu vida.  Saber disfrutar del camino y hacerlo con gozo.

Es una práctica compatible con otras disciplinas más centradas en la forma física y en lograr resultados con el cuerpo. Es algo complementario para personas necesitadas de más acción o que quieren lograr retos con su cuerpo pero  nunca olvides que para vivir con más plenitud, no basta con lograr maravillas con el cuerpo, lo realmente necesario es conseguir maravillas con tus emociones, ser eficaz en la gestión emocional.

No se trata de tener una relación de exigencia con el cuerpo sino de amor y gozo
con tu cuerpo y contigo mismo.
No se trata de ser exigente contigo, con la Vida o los demás sino de tener una relación de amor y armonía con todo.

Estar presente, vivir el aquí y el ahora, disfrutar del camino, es algo que pretenden muchas escuelas y filosofías pero… ¿Cómo lograrlo? ¿Cómo entrenarte y prepararte para vivir así?

Sólo cuando abandones las exigencias que te ponen rígido y dejes de estar pendiente de lo que quieres conseguir para centrarte en lo que estás haciendo, sentarás las bases para lograrlo.

Esta es la clave de la vida y de nuestro entrenamiento, prepararte para el vivir de cada día, sabiendo disfrutar de lo que haces, de lo que tienes y lo que eres.

En tu vida no debería de haber exigencias sino estímulos positivos que despierten tus emociones y te motiven para una acción positiva, creadora y libre de tensiones y exigencias.

Una acción pura, centrada y equilibrada, que te implique más en los actos que en los resultados, en disfrutar de lo que haces porque actúas desde tu belleza, tu grandeza y tu creatividad, disfrutando del camino, de lo que haces cada día porque más importante que la meta, es el camino que a ella te conduce.

Nos han educado en la exigencia de que lo importante es conseguir aunque sea sin disfrutarlo, aunque sea a cualquier precio.

Nos han educado en la exigencia y nos han hecho exigentes para con nosotros mismos y los demás, forjando un mundo vacío y lleno de exigencias.

Es necesario ir más allá de la exigencia para poder conectar con el cuerpo, contigo y con todo desde la positiva vibración del amor.

Movimiento Natural y Consciente. Un entrenamiento para vivir con gozo, para estar en el presente desarrollando la Conciencia Emocional.

Siempre que estas pendiente de lo que quieres lograr no estás en el presente porque todavía no lo has logrado, estás más en el futuro que en el presente.
Si lo que de verdad te centra es tu camino al conseguir, estás en el presente sin renunciar a lo que quieres. Estás en tu acción pero sin exigencias ni expectativas.

Algo así propone el zen, la acción sin acción aunque no deja claro el camino, ni mucho menos el entrenamiento para conseguirlo.

El Movimiento Natural y Consciente del Tantra Natural es el mejor entrenamiento para disfrutar de lo que haces y vivir el presente porque no tienes que ocuparte de otra cosa más que de estar en ti, de lo que sucede en tu cuerpo con el movimiento y tu plena atención, sintiéndote con amor y emoción.

Es poner  emoción en cada uno de tus actos y disfrutar de la emoción natural de tu cuerpo cuando lo mueves con amor y suavidad.

Tu cuerpo es tu amante, tu aliado, sabe lo que necesitas. Mas que domarlo y doblegarlo, tienes que amarlo y liberarlo, permitir que exprese toda su sabiduría y potencial.

La integración plena del movimiento físico tratando de que sea natural y espontáneo, la respiración, su emoción correspondiente, la plena conciencia de lo que estás haciendo y la conexión gozosa y amorosa con tu cuerpo; disfrutando de la naturalidad, la espontaneidad y del sentimiento que hay en cada movimiento, es un entrenamiento tan poderoso como gozoso, una gimnasia de la conciencia emocional que te entrena en disfrutar de lo que haces, en vivir el momento y hacer tu camino con gozo, sin exigencias ni expectativas, simplemente disfrutando de tu presente, de tu caminar.

Esta práctica te une mucho más al cuerpo, te hace sentirlo y es más beneficioso para tu vida cotidiana que cualquier práctica física basada en la exigencia porque te prepara  para vivir la vida con más gozo y menos dolor, sabiendo disfrutar del camino y gestionar tus emociones. Te prepara para vivir una vida sin exigencias.

Cuanta más emoción pones en lo que haces, más sientes lo que haces y más te nutre lo que estás viviendo porque más energía generas en tus actos.

La eficacia de lo sencillo

Si quieres lograr extraordinarias habilidades con el cuerpo, tus prácticas serán exigentes y complicadas pero cuanto más complicada es una práctica menos eficaz es en cuanto al sentimiento que puedes poner o te pueda aportar.

Si quieres lograr grandes habilidades emocionales para tu vida, tus practicas deben ser lo más sencillas posibles porque cuanto más simples, más eficaces son porque más fácilmente te implicas y te emocionas.

El Yoga de las Emociones son prácticas muy sencillas pero poderosas. Son sencillas en cuanto a la planificación del movimiento y lo que debe hacerse. La clave es moverte con conciencia, lentitud, suavidad y emoción, soltándote poco a poco para hacer tu movimiento cada vez más espontáneo, más natural. Hasta que lo logras, hay unas pautas naturales y sencillas cuyo objetivo es soltar tu cuerpo y ayudarte a comunicarte con él, a sentirlo.

El movimiento natural y consciente, no solo vitaliza y estimula tu cuerpo, también te pone en contacto con tus emociones, fusionando, mente, cuerpo y emociones en una unidad total. Es una práctica integradora del ser.

La energía sigue al pensamiento

La técnica se basa en el principio de que la energía sigue al pensamiento y para que una poderosa energía bañe tu cuerpo, tus pensamientos deben ser amorosos y no exigentes, deben expresar amor por ti, por tu cuerpo y hacer las cosas con la emoción del amor. Amor por ti y por tu cuerpo, por cada parte del cuerpo que mueves y se expresa.

Es la suavidad, la conciencia, la lentitud, el estar presente y la energía del amor con que te tratas, lo que hace realmente eficaces y poderosos estos ejercicios donde mueves tus músculos sí, pero en vez de hacerlo de una forma rutinaria o exigente, lo haces de una forma consciente, amorosa y suave.

Mas que mover tu cuerpo, se trata de lograr que el cuerpo se mueva de una forma natural, que exprese su necesidad de moverse y que estés en pleno contacto con tu cuerpo, con su movimiento, con lo que le pasa, lo que siente y sientes tú.

Es un dialogo amoroso, armónico, suave, lento y emocionado con tu cuerpo, sintiéndolo, moviéndolo sí pero también dejando que se mueva, que se exprese naturalmente y aflore su sabiduría y todo su potencial.

En la práctica, los movimientos son siempre suaves, libres, armónicos y naturales. La clave es estar presente, moverse con conciencia, suavidad, armonía y naturalidad. Nunca hay que forzarse y siempre hay que disfrutar de lo que se hace.
Al principio del entrenamiento, se proponen movimientos y ejercicios determinados pero siempre muy puros y sencillos, perfectamente estudiados para que conectes con tu cuerpo y su naturalidad.

Siempre sin importarte que su ejecución sea perfecta en las formas, que no importan tanto sino que sea impecable en tu presencia, en la suavidad y armonía del movimiento y en la emoción que pones en aquello que estás haciendo.

Es un práctica total y global donde cuerpo, mente y emociones se fusionan.

 

 

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