Comunidades de Amor Tántrico. Grupos de Crecimiento Personal

En los años que llevo dando cursos y convivencias, he podido comprobar una cosa realmente bella: la armonía que suele haber entre los que vienen, la energía que se produce en el grupo y la convivencia, la profundidad de las relaciones y la fuerza que aporta a todos los que pasan esta convivencia.

Algunos vienen sintiéndose solos y se van llenos por haber dado y recibido tanto; otros vienen creyendo que no hay nadie con sus inquietudes y se van sintiéndose parte de una familia de buscadores, de una comunidad de personas como ellos, que se esfuerzan en crecer y amar cada día.

Todo me ha llevado a comprobar algo que es evidente: el valor terapeutico del amor y la convivencia. La necesidad en esta sociedad individualista que todos tenemos de volver al grupo, de sentirnos parte de algo mayor que nosotros donde podemos realizar nuestra necesidad de los demás, de participar en el grupo y de recibir apoyo y comprensión.

Y el bálsamo que siempre todos esperan es el ritual del abrazo colectivo de cada sesión donde poder sentir esa hermandad de corazón a corazón que nos hace sentir en cada uno la fuerza y la luz del espíritu.

En la sociedad actual, tan globalizada y comunicada, hay un exceso de invididualismo y demasiada soledad.

Si estás solo porque puedes sentirte solo, quizá añorando una pareja, una buena amistad o sentirte parte de un grupo que te de apoyo emocional y formas de participar y relacionarte.

Si estás en pareja también podéis sentiros solos aunque haya amor entre vosotros, un poco aislados en medio de la vida acelerada, de vuestros desafíos y retos que afrontar.

Si eres un buscad@r, también puedes sentir la soledad de no encontrar gente afín que tenga tus inquietudes.

En cualquier caso, seguro que no hay muy lejos personas con las que puedes compartir tiempo, ilusiones, corazón, gozos y esfuerzos para hacer cosas juntos que os hagan aprender y crecer como personas.

Este es el sentido de las Comunidades de Amor Tántrico que estamos fomentando.

Como algunos sabéis, la meta de la escuela no es simplemente dictar cursos sino también contribuir a fomentar formas de vida más participativas y comunitarias porque el verdadero sentido espiritual del amor es vivirlo en colectividad y no simplemente en pareja o en relaciones parentales.

Un retorno a la vida grupal, a los rituales colectivos.

El Tantra busca enriquecer tus vivencias, liberándote de miedos y complejos, quiere que vivas con más intensidad y energía. Buscando esa fuerza energética y emocional, invita, tanto a parejas como personas solas, a vivir más la experiencia de la vida grupal y sus rituales colectivos, donde vuelves a sentirte parte del Todo que también somos, vivenciando experiencias profundas de globalidad y humanidad.
En el trabajo tántrico de la energía, la fuerza del grupo y el poder de los rituales, son utilizados para llegar a niveles más elevados de energía y conectarte con tu ser global.
Te ayuda a ser tú para construir una individualidad rica y auténtica y también te ayuda en tus relaciones para que sean armónicas, un instrumento de gozo y crecimiento.
Además de individualmente y en pareja, el Tantra se practica en grupo, en lo que se llama Familia. Una Familia Tántrica es una unión voluntaria, libre y consciente de personas, sean parejas o no que, desde el corazón y la conciencia, se unen para avanzar en el camino de la superación personal, la búsqueda de la belleza y la plenitud.

Si vives en alguno de estos sitios y quieres participar o colaborar en nuestras comunidades escríbenos.

Un camino de crecimiento y superación personal

¿Cual es la piedra fundamental sobre la que se asienta la práctica de la Familia Tántrica o en nuestro caso de las Comunidades de Amor que propongo?.

La de ser un camino de crecimiento, de superación personal, de querer mejorar día a día, de ser consciente de lo que haces y lo que te pasa, de ser consciente de todo: de tu cuerpo, emociones, deseos, actos, etc.

Y desde esa consciencia asumir tu propia responsabilidad ante tu destino, ante tu felicidad y ante tus actos frente a los demás.

Por lo tanto, una comunidad de amor tántrico es ante todo un grupo de personas que se reúnen para ayudarse mutuamente en su crecimiento personal y que realizan juntos y con cierta perioricidad, actividades que tengan principalmente ese fin.

Un camino mágico de acción y de poder

En esto el tantra no se diferencia mucho de las grandes doctrinas espirituales o de crecimiento personal. Todas ellas nos invitan a mejorar en algo pero sí se diferencia y mucho en sus fines porque en todo proceso de crecimiento, lo importante es…

¿CRECER PARA QUÉ? ¿MEJORAR PARA QUÉ?…

La mayoría de las doctrinas espirituales te invitan a crecer para ganar algo lejano: el cielo, el nirvana, el desapego, la paz, etc…

Es decir las metas no están en el aquí y ahora sino en una promesa de redención y liberación final.

Esta influencia religiosa llega incluso al tantra hinduista -muy influenciado por la religiosidad hindú- que en algunas escuelas también persigue la liberación final mediante el amor y la sexualidad… ¿liberarse de qué?…¿Realmente alguien se ha creído que mediante la sexualidad uno puede alcanzar un cielo permanente y no efímero?.

Pienso que todo lo que tiende a alejarte de la vida es religioso mientras que todo lo que te compromete con la vida es tántrico en su esencia.

Quiero con esto decir que el verdadero tantra es un trabajo o un camino para vivir el aquí y el ahora, para vivir el momento presente y para mejorar la tierra y nuestra realidad a medida que vamos mejorando como personas y como grupo.

Si renuncias al hoy, a tu cuerpo, a la tierra, a tus deseos, a tu biología y a tu naturalidad para conseguir algo tan intangible como alejado y abstracto, estás siguiendo un camino religioso tan respetable como todos los caminos pero no es el verdadero tantra que te compromete contigo mismo, con los demás y con la vida.

Por lo tanto una comunidad tántrica es un grupo de personas que se reúne para crecer personalmente, sí, pero se estimulan en su crecimiento para desde esa mejora personal actuar con más fuerza, eficacia, creatividad y equilibrio en su vida personal, en su comunidad y en la sociedad a la que pertenecen.

Es decir el tántrico no es un sacerdote, no es un renunciante, no es alguien que se sacrifica sino que es un mago que se esfuerza para que la magia de la vida pueda actuar con toda su fuerza a través de él para transformarse personalmente y merced a su cambio creativo transformar su realidad y la sociedad donde vive.

Por lo tanto una comunidad tántrica es un grupo de personas comprometidas con ellas mismas y su crecimiento, como algo básico, pero también comprometidas con la sociedad y el planeta donde viven, es una comunidad ecológica y solidaria, entre otras cosas.

Un camino de acción

La siguiente característica importante es que no es un grupo que piense que las cosas se solucionan rezando, hablando, meditando o renunciando. Estas cosas puede ayudar y ayudan, cierto, pero solo te preparan para una adecuada acción.

El camino tántrico es un camino de acción, no es un camino de palabras y buenas intenciones simplemente.

Es decir, no me importa tanto lo que digas, ni lo que pienses sino lo que hagas y cómo lo hagas.

Por lo tanto una comunidad tántrica es una comunidad de acción.

Cierto, se preparan, se esfuerzan, meditan y hacen muchas cosas pero solo con el objeto de que su acción sea lo más impecable posible.

Si no hay una acción externa que canalice y vierta hacia fuera todo el esfuerzo y logros interiores, no hay verdadero tantra ni tampoco verdadera vida. No hay verdadero crecimiento.

Un camino de corazón

Todo grupo y camino de crecimiento tiene que tener un objetivo prioritario -no excluyente pero si prioritario- en su esfuerzo.

Hay disciplinas que buscan desarrollar nuestro cuerpo, otras nuestra mente, otras determinadas habilidades, la disciplina tántrica busca desarrollar en nosotros el poder del amor como elemento integrador del ser, de la vida y de la sociedad.

Por lo tanto si hay un sitio donde el tántrico debe instalarse primero para comenzar a caminar es su propio corazón, debe tratar de estar en permanente contacto con su fuente interior de amor y plenitud, lo que llamamos en comunión con su AMANTE INTERIOR.

El camino tántrico es el camino luminoso del corazón, es estar en contacto permanente con tu fuerza emocional para comprenderla y canalizarla adecuadamente para que aporten gozo, belleza y creatividad a tu vida y tus actos.

Por lo tanto las prácticas tántricas, los ejercicios, meditaciones y entrenamiento a que se somete tiene como objetivo prioritario desarrollar esa fuerza emocional y esa capacidad de amar desde la plenitud y la fortaleza interior.

Y si esta es la meta, el tántrico, que es un ser de mundo, de acción y no de simple buenas intenciones, el tántrico parte de la realidad, asume la realidad, asume su imperfección, asume sus heridas emocionales, sus miedos, sus dolores, sus complejos y es consciente de todo lo que tiene que trabajar y esforzarse para lograr esa plenitud personal, para lograr sanarse y poder expresar entonces toda la fuerza de su amor interior.

Por lo tanto una comunidad tántrica es un grupo que se reúne para trabajar sus emociones, para ayudar a sanar sus heridas, para dar apoyo emocional, para dar y recibir amor como parte de ese proceso de curación primero y de transformación después.

Cada miembro de la comunidad debe poder experimentar la sensación de sentirse querido, de sentirse apoyado emocionalmente, de poder encontrar amor y consuelo en el grupo pero no para hacerse más débil y dependiente del grupo sino como ayuda en su proceso de sanación emocional y de lograr la paz y plenitud interior.

El poder sanador del abrazo

Esta comunión emocional entre el grupo no puede limitarse a meras palabras sino que debe haber rituales y actos concretos para que esa intimidad emocional sea posible y el instrumento básico de relación tántrica está en el poder del abrazo.

Una comunidad tántrica es pues un grupo de personas que se reúnen para abrazarse desde el corazón como parte esencial de su relación. -Naturalmente que también hacen otras cosas- pero el abrazo del corazón es una parte esencial de su forma de relacionarse, la forma de mostrar y recibir amor y apoyo emocional.

Por lo tanto una parte esencial del trabajo de una comunidad tántrica es de hacer prácticas y rituales que cohesionen emocionalmente al grupo como el abrazo, meditaciones colectivas cogidos de la mano, danzas circulares, dinámicas grupales, juegos y tantas cosas más como pueden hacerse y hacemos en la escuela.

Y esto es lo más importante de todo. La esencia del tantra como arte de vivir con plenitud. Cultivar juntos el poder del amor para que día a día te vaya llenando, sanando y transformando hasta lograr que la copa de tu corazón se desborde en actos amorosos y creativos.