NIVELES ENERGÉTICOS EN EL AMOR Y EL SEXO.

El Tantra o Yoga del Amor establece tres niveles diferentes de energía en la relación amorosa y sexual: El nivel de la Energía Bruta o Tamas, Nivel Apasionado o Rajas y Nivel Espiritual o Sattva. El primer nivel es el más primitivo de todos, el último el más evolucionado. En una misma relación amorosa pueden darse cíclicamente los tres niveles, aunque lo normal es que predomine alguno sobre los demás.

NIVEL TAMAS O DE LA ENERGÍA INCONSCIENTE

Es un nivel donde las personas se dejan llevar por sus instintos más primitivos y sus pulsiones inconscientes. Aquí, más que amor se dan relaciones de posesión, no hay mucha sensibilidad ni un trato delicado. Abundan las palabras y los gestos groseros.
El marido posee a la mujer y la considera suya o viceversa.
El sexo suele ser entre ellos un tanto embrutecido, rápido y a veces hasta violento.
No hay erotismo ni sensualidad sino simplemente una descarga de la energía sexual.
Abundan los gritos, los insultos y los amantes se tratan como si fuesen objetos. No hay ninguna pretensión espiritual ni un desarrollo de la sensibilidad. Es el amor y el sexo vividos sin conciencia y en un nivel muy primario.

Es típico de relaciones egoístas, de dominante y dominado. Si alguien tiene una relación básicamente de este tipo y, ni siquiera se da algo de los dos siguientes niveles, debería preguntarse.

¿Yo soy así de inconsciente o es mi pareja? Si es mi pareja ¿por qué lo aguanto? Si soy yo, ¿por qué no cambio? Si somos los dos, ¿nos merecemos esto?

Si en una pareja se da solamente este nivel necesita ayuda para salir adelante , dejar de intentar dominar el uno al otro o separarse.

Si, por los motivos que sean, deciden continuar, ambos deben someterse a una terapia para avanzar en su conocimiento personal, pues tras todo esto suele haber profundos desarreglos personales.

El problema de una relación de este nivel es que termina embruteciendo a las personas y no hay ninguna posibilidad de evolución. Es uno de los casos más claros en que hay que replantearse las cosas de una forma seria y radical.

NIVEL RAJAS O DE LA RELACIÓN APASIONADA.-

Funcionar en este nivel es, por lo general, lo que todas las parejas desean y supone el ideal romántico.

Es una relación típica de fuego. Aquí hay calor y también sensibilidad. Belleza, creatividad, pasión, excitación mutua, romanticismo y un alto grado de intensidad erótica y sexual.

Cuando las personas se enamoran, normalmente funcionan en este nivel. El problema es mantenerse aquí durante mucho tiempo y, mucho más difícil aún, hacerlo permanente.

Lo normal es desarrollar un tipo de relación caliente-frío. Es decir, la pareja atraviesa fases de gran intensidad, romanticismo y pasión erótica; seguidas de fases de distanciamiento y frialdad.

Cualquier problema personal o de convivencia puede apagar el fuego o rebajarlo al nivel anterior y la pasión degenerar en conflictos de poder personal.

Esto es muy frecuente en las parejas con una gran fuerza de atracción y con profundas diferencias personales. Si las diferencias degeneran en conflictos pueden darse juntos los dos niveles: el apasionado y el bruto.


Suelen también presentarse problemas de celos y de posesión, aunque mucho más suavizados que en el nivel anterior. Aquí los celos y la posesión más que conducir a la agresividad física y la violencia, conducen al sufrimiento y los insultos verbales; aunque no se descartan enfrentamientos personales.

También puede suceder que cuando la relación se enfría y se pierde el fuego de la pasión y el romanticismo, se sienta la necesidad de una nueva pareja. Ésta es la causa de la mayoría de las rupturas.

Si la pareja no se rompe y se continúa la relación pero sin poder recuperar la pasión y el romanticismo, la situación conduce a una mayor o menor frustración, lo que internamente se convierte en fuente de rencor y reproches mutuos.

Pasar en algunos momentos de este nivel al tamásico o de la energía bruta es bastante más fácil de lo que parece, aunque sólo sea en momentos determinados.

Los enfrentamientos en este nivel no suelen tener la violencia física que se da en el anterior, lo normal aquí es que sea una violencia de tipo verbal, presiones sutiles y manipulaciones emocionales.

Éste es el nivel donde funcionan la mayoría de las parejas y donde se dan la mayoría de las crisis. Suelen presentarse ciclos de actividad sexual intensa con ciclos de total carencia de atracción entre los dos e incluso rechazo.

También puede utilizarse el sexo como arma arrojadiza, es decir, negarse a mantener relaciones sexuales para presionar o manipular al otro miembro de la pareja. Esto tiene un riesgo muy grave porque si cesa definitivamente la atracción erótica puede darse por terminada la relación, aunque ambos continúen juntos.

Si los conflictos continúan en el nivel apasionado y no hay solución para las mutuas frustraciones, esto puede derivar en la típica relación de amor y también de odio entre la pareja. Hay amor porque en los niveles profundos sigue habiendo atracción y mutua necesidad. Hay odio porque no se consigue que el otro o la otra satisfaga todas las necesidades y a la vez se siente rabia por la DEPENDENCIA, porque la felicidad personal dependa de la otra persona que unas veces quiere y otras no.

LA ÚNICA SOLUCIÓN PARA ESTOS PROBLEMAS está en avanzar hacia el siguiente nivel más espiritual de relación, avanzar en el desarrollo personal, desarrollar la mutua comprensión y tratar de combinar la necesidad de pasión y fuertes estímulos con la autonomía y el respeto personales.

NIVEL SATTVÁTICO O DE AMOR TRASCENDENTE.-

En este nivel superior se da el amor trascendente y es el camino del amor y de la sexualidad tántrica. Aquí cada miembro de la pareja no busca simplemente su placer personal y su gratificación sino que ambos están empeñados en un crecimiento personal y espiritual.

Como éste es un empeño mutuo, es también lo que ambos proyectan en la pareja, haciendo de su vínculo un poderoso estímulo de crecimiento que, a su vez, revierte en cada uno de ellos.

Todas las parejas son circuitos energéticos que se retroalimentan. Si ambos proyectan su energía bruta y su egoísmo, la relación de pareja les devuelve lo mismo. Si ambos proyectan su deseo de crecimiento y superación personal, su relación de pareja les ayuda en ese camino.

Este camino de Amor Trascendente exige un profundo respeto por parte de cada uno y un darse el necesario espacio y libertad personal. Hay que renunciar a los celos, la posesividad, el individualismo, los reproches y a proyectar en la otra persona los deseos personales y la necesidad de imponerse.

He dicho que es necesario concederse márgenes amplios de libertad y a la vez renunciar al individualismo. Esto parece contradictorio pero sólo en apariencia. Es evidente que desde dos perspectivas individualistas no puede construirse ninguna pareja y que sin respetar la libertad personal no puede haber crecimiento individual y se caen de nuevo en problemas de celos y posesiones.

¿Cómo resolver esta contradicción aparente?

Siempre nos encontramos con que los grandes secretos de la vida y el auténtico poder se esconde tras el velo de la dualidad, cuando somos capaces de trascenderla entramos en una nueva dimensión absolutamente diferente.

El camino espiritual, sea en pareja o no, pasa siempre por aprender a trascender la dualidad. En este caso la dualidad se trasciende porque la pareja aspira a la mutua fusión y no a la mutua posesión.

El marido no posee a la mujer ni la mujer al marido sino que ambos se fusionan como una opción de su libertad personal. No puede haber celos y sí un respeto profundo hacia la libertad e independencia personales; pero la libertad no puede conducir al individualismo sino al regocijo mutuo de la propia fusión.

La única forma de poder hacer esto correctamente es que ambos tengan un ideal de crecimiento espiritual. Así nadie se entrega a nadie sino que los dos se entregan a algo superior a ellos mismos, se entregan a su amor que los hace más grandes y más trascendentes.

El sexo es entre ambos refinado, seductor, profundo, conmovedor, con total y absoluta confianza, con entrega mutua, sin celos, abierto y armonioso. Aunque la pareja desconozca las técnicas tántricas, se da entre ellos una energía tan armoniosa que, quizá sin quererlo ni pretenderlo, ambos liberan una energía curativa y regeneradora que los ayuda como personas, los enriquece y los sana. Si, además, la pareja conoce las técnicas tántricas, pueden elevarse con su amor y su sexualidad creativa a niveles muy superiores de conciencia. En este nivel es donde se da el sexo mágico y es donde la pareja puede llegar a niveles superiores de poder y conocimiento.

En cualquier relación pueden darse cíclicamente una mezcla de los tres niveles básicos y de otros intermedios. Sólo cuando se avanza decididamente en el tercer nivel espiritual es cuando hay un seguro avanca como personas y como pareja.



Ustedes imparten una serie de cursos sobre esta filosofía. ¿A qué público van dirigidos? ¿Cuáles son las edades más comunes para practicarlos? 

A nuestra escueladeamor vienen todo tipo de personas y por diversos motivos: Mejorar su relación de pareja, encontrar el amor, superar miedos y bloqueos emocionales o para aprender, conocerse mejor y darle un significado más profundo e intenso a su vida. No es algo exclusivo para parejas sino para todo el quiera vivir la vida con plenitud y armonía. 
La mayoría de nuestros alumnos vienen solos y aprenden primero a amarse realmente para poder amar a los demás. Descubren que el amor no se reduce a la pareja porque una de las cosas más hermosas que experimentan aquí es la alegría que produce convivir en armonía con personas que antes eran desconocidas, el saber compartir y ser solidarios, la energía que genera el grupo y el poder terapéutico del amor compartido y del ayudarse en su propio crecimiento personal. 

Sus edades son también muy variadas, pues aunque varían desde los veintitantos a más de cincuenta, todos son jóvenes en su anhelo de crecer y mejorar como personas. 

A la hora de realizar sexo tántrico se llevan a cabo una serie de rituales. Me gustaría que me explicase en qué consiste el ritual erótico Maithuna. Durante este ritual el amado le ofrece a su pareja una copa de vijaya. ¿en que consiste esta bebida?

Parte de la tecnología tántrica está basada en el poder del ritual ya que nos centra poderosamente en lo que hacemos convocando todos nuestros sentidos, toda nuestra conciencia y las emociones más profundas. Esto es muy importante para hacer realmente bien cualquier cosa y tanto más para la sexualidad, ya que se vive de una forma más intensa y más global, generando mucha más energía, haciéndola más plena y poderosa. 

El ritual del maithuna consiste en hacer el amor como si fuese algo supremo, trascendental, sagrado. Decorar y perfumar la estancia con flores, velas y con cualquier objeto que tenga un especial significado para la pareja, sirve para crear ese círculo mágico de emocionada belleza donde los amantes se encuentran. También puedes optar por realizar el rito en el escenario más mágico y poderoso de todos: en plena naturaleza, en la profundidad del bosque, en lo alto de las montañas o junto a una cascada, ya que toda la naturaleza es sagrada para los tántricos. 
Lo realmente importante es que dentro de ese espacio mágico los amantes no se ven como personas normales sino que reconocen la divinidad que cada uno encarna y que a todos une más allá de sus diferencias. 
Lo hacen el uno frente al otro mirándose profundamente a los ojos y con las manos de cada uno apoyada en el chakra del corazón de la pareja. Sincronizan su respiración, se contemplan en un mutuo embeleso dejándose fascinar por su mutua belleza que va más allá del cuerpo. Así convocan en cada uno la emoción más profunda y empapan de ese amor y esa belleza cada célula de su cuerpo. 
Tras esta fase de contemplación en que se ven el uno al otro como seres luminosos, se aman lenta y suavemente derramando sobre la piel un río de caricias.
No tienen prisa y aunque sienten como su excitación y su gozo van y van creciendo, no se dejan llevar hacia un final abrupto para liberarse de su apasionada excitación sino que la mantienen empapándose plenamente en esa plenitud que les llena. 
Así, cabalgando en la cresta del placer, haciendo de su gozo un acto meditativo y consciente, los amantes se sienten plena y profundamente parte de la Totalidad. Son la Totalidad en ese momento supremo y gozoso. 

Como parte de este ritual, en algunos textos tántricos se menciona que el amante le ofrece a la amada una copa de vijaya mientras le pinta una media luna en la frente. La vijaya debía de ser alguna bebida afrodisíaca pero no sabemos exactamente su composición ya que no es mencionada. 

La mujer tiene un papel muy importante en este ritual y tiene que haber gran compenetración entre el hombre y su amada pero, ¿Puede ser practicado por parejas de homosexuales? Me gustaría saber, además, ¿Una persona puede individualmente conseguir los placeres de esta técnica? (Técnicas individuales)

El Tantra proviene de cultos matriarcales donde la mujer encarna el poder fecundo de la naturaleza, además de su enorme potencial orgásmico que convenientemente despertado, la convierte en un ser realmente mágico donde se canaliza la energía cósmica. 
Tanto los tántricos como los taoístas creyeron siempre que si se esforzaban en que la mujer pudiese alcanzar las cimas más elevadas del gozo, ellos también se beneficiaban de ese poder que ella irradia. 
Aunque esto es cierto, tiene también una lectura más oculta porque cuando se habla de rendir culto a la mujer en realidad se refiere al principio femenino que todos, hombres y mujeres tenemos. 
Lo femenino es la emoción, lo masculino es la razón y despertar la shakti es convocar las más profundas emociones para conmocionar a la razón; por eso no basta para el tántrico amar simplemente, su amor debe ser emocionado. 

Esta boda alquímica entre lo masculino y lo femenino debe también realizarse en el interior de cada uno de nosotros, fusionando razón y emoción en una conciencia luminosa y plena.
Por todo esto el tantra puede ser practicado individualmente y de hecho parte del entrenamiento lo realiza uno solo. Hay que aprender a amarse a uno mismo antes de amar al otro, hay que aprender a gozar y darse placer a uno mismo antes de dar placer al otro, hay que saber reconocer la divinidad que uno lleva antes de ver la de los demás y también permitirse el ser felices y llegar a las más altas cumbres del gozo, para poder hacer felices y dar gozo a los demás. 

Como lo masculino y lo femenino lo llevamos todos dentro, al margen de nuestro género, el tantra también puede ser practicado por cualquier pareja que pueda evocar el mutuo amor emocionado, al margen que sean del mismo o de diferente sexo. 

El sexo ¿hasta que punto es importante dentro del Tantra?

El Tantra se ha hecho popular en Occidente por su utilización de la energía sexual. Cierto que el sexo es muy importante en el Tantra como también lo es en la propia vida pero no lo es todo e incluso si uno se centra solo en el sexo se aparta del verdadero camino. Hay que saber experimentar la plenitud en cualquier circunstancia y no sólo en la actividad sexual.
De todas formas el Tantra nos enseña a amar nuestra sexualidad, a darle la importancia y el respeto que se merece, a reconocer su carácter sagrado y mágico pero la sexualidad tántrica no es meramente genital sino una sexualidad global, llena de emoción, de amor y sentimiento, llena de luz, de conciencia y espiritualidad. 
Es necesario comprender esto para desvelar el arcano de la sexualidad tántrica ya que muchos llegan al Tantra atraídos por su mensaje sexual pero entonces se encuentran con algo mucho más rico y más global. 
Por todo esto la sexualidad es importante en el Tantra pero no de una forma aislada sino reconociéndola como parte del todo sagrado de la vida. Es decir no hay verdadero Tantra si buscas solo sexo pero tampoco si no sabes utilizar su poderosa energía. 

En algunos casos se dice que con esta técnica el sexo sólo se podrá realizar una vez al mes, ¿es verdad? ¿por qué tan poca frecuencia?

El maithuna requiere un tiempo y una dedicación que normalmente no se tiene, además pretende ser una celebración sagrada que debe ser diferenciada de otros encuentros más convencionales.
No quiere decir que su frecuencia sexual sea tan espaciada sino que cualquier pareja que quiera aprender Tantra debe plantearse hacer el amor de esa forma mágica al menos cada cierto tiempo, como base para regenerar su relación y su pasión. 
Puede ser perfectamente cada fin de semana aprovechando el tiempo libre y claro que sería mejor todos los días pero si ambos llegan agotados del trabajo y lo que buscan es relajarse y dormir, no tienen el tiempo ni las condiciones necesarias para realizar el ritual del maithuna aunque sí pueden hacer el amor de la manera más tántrica posible, ensayando alguna postura, respiración o visualización, pero para ser serios deberán reservarse cada cierto tiempo una jornada completa para dedicar al ritual sagrado todo el tiempo, la voluntad y la dedicación necesarias. 

En función de sus circunstancias personales cada pareja espaciará este momento sagrado según lo crea conveniente pero al menos deben practicarlo una vez al mes. 

¿Cuánto tiempo puede llegar a durar el acto sexual según esta disciplina?

Externamente, si medimos el paso del sol o de la luna, el maithuna se demora horas y horas, una jornada completa con todos sus rituales y preliminares, pero en su espacio sagrado los amantes trascienden el tiempo ya que no buscan llegar a ningún sitio sino permanecer en el gozo y el embeleso de su amor. 
Es un día que dura mil años o la esencia de mil años vivida en un solo día. ¿Qué importa?. ¿Por qué ponerle un límite a lo que puede durar todo lo que tú quieras?. ¿Quizá lo que quieres saber es cuanto puede durar el tiempo concreto de la penetración pero cómo separar esto de todo lo demás? ¿Acaso hay diferencias entre las distintas fases en la verdadera sexualidad tántrica? ¿Acaso alguna es más importante que otra?
De todas maneras, como aún estando íntimamente unidos, hay todo un tiempo de quietud y meditación, la penetración en sí misma también puede demorarse mucho porque a lo que no tiene límites eres tú quien se los pone. 

¿En que consiste el orgasmo cósmico y en que se diferencia del orgasmo común?

Al orgasmo convencional llegamos tras un periodo de excitación que conduce a una tensión máxima que necesita ser liberada en una explosión de energía que puede ser muy intensa pero que es bastante efímera. 
Es como si convocásemos la energía y el placer que va llenando nuestro cuerpo hasta que, como si no pudiésemos más, lo arrojamos fuera quedándonos profundamente relajados. 

Al orgasmo cósmico llegamos tras una excitación que va creciendo más lentamente y llenándose de matices y emociones, que no está concentrada simplemente en las zonas erógenas y genitales sino que va empapando todo el cuerpo. Así la excitación crece pero es interiorizada llevando ese gozo a todas las células del cuerpo, vivificándolas, sanándolas, llenándolas de luz y energía. Todo este proceso no es vivido como una tendencia a la tensión que necesita ser liberada en una explosión breve y fugaz sino que es mantenida en un estado de plenitud, de gozo mucho más profundo e interior que conmueve profundamente el ser. 

Este tipo de orgasmo es realmente vitalizador e incluso sanador porque no se pierde la energía “arrojándola fuera” sino que se mantiene dentro llevando el gozo a todos los niveles del ser. Por eso se le llama orgasmo cósmico porque es vivido por toda la dimensión cósmica de nuestro ser.

Hay otras técnicas que se relacionan con el Tantra, como puede ser el Tao y el Yoga, ¿en que consiste está relación y cuáles son las principales diferencias?

El Tao y el Tantra son hijos de la misma madre matriarcal. Ambos veneran el carácter sagrado de la naturaleza, del cuerpo, de la mujer y del sexo. Ambos buscan en la sexualidad algo más que simple placer sexual pero tienen ligeras diferencias en cómo utilizar su poderosa energía.

Los tántricos son, por decirlo así, más místicos y la llevan hacia el terreno de la liberación personal y la vivencia de la Totalidad dentro de ellos mismos. Los taoístas son más pragmáticos y la llevan hacia tener más energía, salud, vitalidad y longevidad.
Estas sutiles diferencias obedecen a las influencias de las diferentes culturas en que se desarrollan ambas escuelas: La religiosidad hindú y la vitalidad taoista del pueblo chino.

En nuestra escueladeamor fusionamos lo mejor de estas dos tendencias en una integración de vitalidad y espiritualidad.

Hay mucha más diferencia entre el Tantra Yoga y el yoga ligado al Vedanta.

Mientras el segundo busca la liberación por el desapego y la disciplina yang en sus ejercicios y asanas, el Tantra Yoga no busca liberarnos de este mundo sino vivir la plenitud aquí y ahora mediante el compromiso profundo con la vida, con el amor y la liberación emocional.

Por eso nosotros usamos un método yin liberador de emociones, basado en la danza, la suavidad y la armonía. Mucho más adecuado y más eficaz para la mentalidad del hombre moderno que ha dejado de creer en el paraíso prometido para tratar.

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