Hoy os quiero hablar del primer y más necesario de los pasos para practicar el tantra y vivir la vida con plenitud. Es el tema del curso que ofrecemos en Noviembre pero como sé que la mayoría no podéis venir, terminaré este mensaje con un ejercicio sencillo para que podáis practicar en vuestra casa este despertar sensorial.

El Tantra es un hermoso viaje siguiendo el camino del corazón. Un viaje que dura toda la vida porque no se trata de llegar a ningún sitio sino de hacer el camino. No hay ningún cielo lejano al que llegar, ningún paraíso perdido que te esté esperando porque no se trata de huir ni de evadirse sino de saber estar en el aquí y ahora.

Es un hermoso viaje donde el gozo está en el viaje, en el propio camino pues se trata de vivir con la mayor plenitud posible cada instante y cada momento de tu vida.

 Es por lo tanto un viaje muy largo pero eso no debe preocuparte porque cuanto más largo sea mejor, ya que querrá decir que tendrás una vida dilatada y plena.

¿Quieres comenzar el viaje?.  ¿Qué hace falta?

Como dice el viejo proverbio taoísta: un viaje de mil años comienza con un solo paso y ¿cual es el primer paso?: El del despertar.

Para el tantra la mayoría de nosotros estamos dormidos, estamos soñando una vida que no es la realidad sino una simple parte de ella.

Nuestro cuerpo también está dormido, bloqueado, confinado, asustado, maltratado e incluso abandonado a veces. ¿Por qué es preciso despertarlo? por que ¿a dónde crees que vas a ir sin cuerpo? ¿o con un cuerpo medio despierto?.

El amanecer del cuerpo y la conciencia

El despertar de los sentidos que propongo en los cursos tiene que ver con ese despertar del cuerpo para que pueda manifestar todo su potencial, tiene que ver también con ese amanecer de la conciencia donde te das cuenta de todo lo que te sucede, de la realidad que te rodea y de quien eres realmente.

Cuando se habla del despertar de los sentidos, en la mayoría de los libros de tantra siempre hablan de lo mismo: que si saborear frutas con los ojos vendados, perfumes, acariciar con plumas y cosas así…

Son juegos bonitos pero que se quedan en la superficie y pueden hacerte un poco más sensorial pero no es el auténtico despertar.

Comenzar por eso es como querer leer un libro sin conocer las letras. Primero hay que aprender a leer para disfrutar de las historias que nos cuentan los libros.

Nosotros tenemos un método personal para lograrlo, un método yin, es decir, suave y emocional que busca  una expresión espontánea del cuerpo más que someterlo a un nuevo corsé de disciplinas yang.

 

Es evidente que vivimos en una sociedad excesivamente yang: paternalista, individualista, racional, competitiva y a veces rígida como para que los métodos yang sean efectivos hoy en día.

La enseñanza del Tantra necesita otro sistema que potencia y canalice todo nuestro poder emocional.

Por ejemplo, tú puedes practicar los asanas y posturas del hatha yoga siguiendo un método yang y estarás muy preocupado por hacer los ejercicios de una forma correcta, por lograr  o no la suficiente flexibilidad, etc..

 

Es decir tendrás una actitud racional o yang ante lo que haces y entonces todo irá mucho más lento aunque ciertamente tu cuerpo gane en fuerza y flexibilidad.

Movimiento, emoción y conciencia unidos en la plenitud

Pero nosotros te proponemos un método yin donde lo importante no es que hagas los movimientos de una forma determinada sino que logres emocionarte y gozar con lo que haces, sintiendo el despertar de tu cuerpo a medida que se llena de energía al ser activado por él movimiento, el gozo de la emoción y la conciencia unidos.

Naturalmente que no se trata de dejarte solo y que hagas lo que te de la gana porque entonces no hay enseñanza.

Hay que guiarte, estimularte, observarte y emocionarte para irte conduciendo al verdadero  despertar espontáneo de tu cuerpo y de todo su potencial.

LA ENERGÍA SIGUE AL PENSAMIENTO. Cultivando la energía vital.

Para que tus sentidos despierten realmente primero debe despertar en ti la energía activando, vitalizando y llenando de plenitud todo tu cuerpo, entonces el despertar sensorial es algo natural y pleno.

La mejor forma de hacerlo es uniendo movimiento, conciencia y emoción para hacer más poderoso ese despertar.

No olvides que el tantra es el camino del corazón y por lo tanto sin emoción no hay tantra.

De ahí viene la importancia en insistir en el método yin para trabajar el cuerpo: Lo importante no es lo que hagas sino que te emociones con lo que hagas.

En nuestros cursos utilizamos biodanzas guiadas de movimientos lentos y sencillos, que unas veces se hacen solos, otras en pareja y otras en grupo, donde lo importante es tener conciencia de cómo mueves el cuerpo y qué mueves, gozar con ese movimiento y las emociones que la música evoca en ti.

Con esto buscamos vitalizar el cuerpo, desbloquearlo y potenciar la energía emocional que ira decantándose en felicidad, amor y plenitud.

De este despertar de los sentidos donde la energía vitaliza y desbloquea el cuerpo primero, para que la energía emocional pueda desplegarse y la conciencia sea testigo de esa plenitud, trata el intensivo que haremos en noviembre pero como sé que la inmensa mayoría de vosotros no podéis venir, no quiero terminar este mensaje sin proponeros un ejercicio sencillo que, aún teniendo las limitaciones de la distancia, os puede servir para iniciaros en ese despertar sensorial tan necesario para sentirte vivo y despierto.

Naturalmente es mejor hacerlo guiado pero estamos preparando material para poder seguir nuestros cursos en la distancia, este ejercicio que proponemos es el comienzo, el primer paso de un largo y hermoso viaje donde la meta es vivir cada día con plenitud, donde la meta es simplemente estar despierto y receptivo a la vida, a la que llevas dentro y a la que te rodea.

UN EJERCICIO SENCILLO

Si quieres practicar tú solo escoge un momento tranquilo que no tengas hambre ni estés haciendo la digestión.

En una habitación ventilada o mejor al aire libre pero sin corrientes de aire.

Puedes hacerlo vestido con una ropa cómoda y natural aunque es todavía mejor desnudo si tus circunstancias personales y ambientales te lo permiten.

Pon una música suave, lenta y que te emocione.

Estando de pie  y quieto respira profundamente concentrándote en tu chakra corazón.

Tras un rato comienza a moverte suave y lentamente según te pida tu cuerpo.

Mueve tus brazos y también las piernas pero siempre muy suave y lentamente.

Concéntrate en la palma de tu mano derecha, en los dedos, en las yemas de tus dedos.

Siente cómo acaricias el aire al mover tu mano, como el aire acaricia tu piel. No pierdas la concentración y siente el gozo de tu mano moviéndose.

Poco a poco sentirás tu mano bullendo de energía que irás extendiendo por todo el brazo.

Después, sin dejar de sentir la mano derecha te concentras ahora en la izquierda y haces lo mismo hasta que sientas el burbujeo de la energía extendiéndose por tu mano y todo tu brazo.

El siguiente paso es un poco mas difícil de explicar en la distancia pero de la misma manera que aplicando tu conciencia a las manos las has ido llenando de energía con el movimiento, debes ir haciendo lo mismo hasta sentir burbujeante y energetizado todo tu cuerpo: piernas, tronco, etc.

Es decir, sin dejar de sentir tus manos y brazos activados, te concentras en los movimientos que haces con las piernas, la espalda, el tronco, etc, sintiendo el gozo de su movimiento y la energía de tu conciencia aplicada en esas partes de tu cuerpo.

Recuerda la máxima: la energía sigue al pensamiento, por lo tanto al concentrarte en una parte de tu cuerpo la llenas de energía.

Si además la mueves suave y sencillamente, sin forzarte, se producirá el gozo

natural de tus músculos, células y órganos por moverse, ya que tu cuerpo necesita moverse y más con la vida sedentaria que llevamos.

Así irás energetizando y vivificando tu cuerpo merced a esa integración de movimiento-conciencia-respiración. 

Cuando sientes tu cuerpo vibrando y a gusto, te concentras en ese gozo de tu cuerpo, sientes el gozo de cada una de tus células..

Entonces ese gozo lo subes hacia arriba, hacia tu corazón y ahí se transforma primero en agradecimiento y luego en amor, después lo subes arriba, a la conciencia y te ves irradiando luz, te ves convertido en un ser de luz.

Al final, cuando termina la música, te quedas quieto, concentrándote en esa sensación.

Este es un ejercicio sencillo que te prepara para otros más elaborados. Es algo así como aprender a leer. Cuando sabes leer ya puedes disfrutar de los libros, del auténtico despertar sensorial.

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Francisco Torres