LA DANZA SENSUAL DEL TANTRA

En las caderas de la mujer se mecen las estrellas
Zorah –
Gran bailarina de la Danza del Vientre

Desde el principio de los tiempos mediante la danza hemos buscado la integración del cuerpo, la mente y las emociones en un éxtasis total. Al danzar no solamente nos liberamos de nuestras tensiones sino que también expresamos nuestras emociones más profundas.

Todas las danzas liberan endorfinas en el cerebro y aumentan la dopamina por lo que nos hacen sentirnos más relajados y motivados a la vez, son buenísimas tanto para la ansiedad como para la depresión.

Ante todo la danza es una forma de comunicarse, de unirse a los demás, de reunirse con los otros en un lenguaje donde el corazón no usa las palabras sino el movimiento y la alegría del cuerpo.

Cada vez que bailamos, sea de la forma que sea, estamos evocando comportamientos ancestrales, gestos y recuerdos de nuestra etapa tribal donde la danza era la forma de celebrar cualquier acontecimiento medianamente importante.

Desde siempre se ha danzado por todo, como preparación para la caza y para la guerra, también para el amor en rituales de cortejo y apareamiento.

Ya en pleno neolítico había danzas de fuerte contenido sexual donde se celebraba o mejor se quería propiciar o despertar el poder erótico de la mujer, su fuerza sexual como elemento mágico fecundador y propiciador de las cosechas.

Estas danzas terminaban en auténticos orgías grupales donde el poder del sexo sería quien haría fecundar la tierra. Como restos de estos rituales quedaron en culturas más avanzadas como la Mesopotámica la costumbre del coito público del Rey y la Reina también como propiciador de la fecundidad de los campos y elemento mágico que traería buenas cosechas.

Las danzarinas de los templos tántricos tenían también como fin ese despertar de la energía sexual como poder mágico. Balanceando todo el cuerpo como si estuvieran en trance, despertaban el poder sensual del cuerpo con los movimientos sensuales de sus caderas, tanto que despertaron el recelo y el escándalo de los puritanos ingleses cuando dominaron la India, que cerraron todos los templos.

El cuerpo humano es un microcosmos a escala del propio universo. Desde siempre los movimientos sensuales de las caderas fueron usados por hombres y mujeres tanto para mantenerse flexibles como para representar en danzas y rituales el poder mágico de la cópula, pero además sirven a las mujeres para mantener la agilidad de su vientre a la hora de concebir y parir los hijos.

Las mujeres bereberes bailan durante la preñez y estando a punto de dar a luz lo siguen haciendo para facilitar el parto.

Las modernas investigaciones han demostrado que tenemos todo un cerebro dentro de nuestros intestinos y que estimularlo con movimientos de vientre y caderas no solo nos relaja sino que produce un gran placer y distensión de esta parte del cuerpo.

La represión sexual ha condenado el cuerpo en general pero sobre todo ha visto con muy malos ojos los necesarios movimientos sensuales de las caderas y el vientre.

Hay personas que no se atreven a bailar porque dicen no saber y claro que hay bailes sociales que requiere cierto tiempo de aprender pero eso no es la verdadera danza ,que es dejar que tu cuerpo se exprese libremente bajo la influencia de la música y tus emociones.

Bailar libremente sin preocuparte por seguir unas formas determinadas, dejando que tu cuerpo exprese tus emociones, liberando tus tensiones y sobre todo moviendo sensualmente tu vientre y caderas para trabajar el chakra sexual, generará una gran energía y un despertar erótico que te llenará de fuerza.

Esta es al menos la forma de bailar que usamos en la escuela, algo libre para que tu cuerpo pueda vivir la plenitud de la libertad.

A veces, una forma de romper la monotonía de los ejercicios físicos es bailar porque puede ser mucho mas divertido ponerte una música apropiada y dejar que tu cuerpo vuele y tus caderas se muevan.

Aparte de esto es uno de los mejores ejercicios sensuales para prepararte para hacer el amor con tu pareja.

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Francisco Torres Perales