La sabiduría de Tara va transformando lentamente a José y haciendo que su amor sea cada vez más sublime. Ella utiliza el amor de él para transformarlo.  La escena donde le interpreta un inquietante sueño, está llena de simbolismo y enseñanza.

El lobo que te perseguía es la fuerza de tus propios deseos, y todo lo que quieres de mí. Sale a tu encuentro para decirte que ese no es el camino. Sé que anhelas mi cuerpo, y cada una de tus células se excita con la idea de entrar en mi sagrado santuario, pero yo no te ofrezco mi cuerpo, sino mi alma.  No es tu deseo quien te llevará hasta mí, sino tu amor.
Yo te amo, Tara. Siento algo muy fuerte por ti.
Dices que me amas, y probablemente sea verdad. Hay muchas personas que aman, y también es cierto, pero junto al Sol del Amor vive el Lobo del Deseo, es como un guardián que vigila la entrada del Paraíso. El amor que dicen sentir muchas personas, es simplemente su hambre de lobo, su necesidad de tener al otro, y disfrutar de sus atenciones, pero nada más. No es justo ni amoroso que lo que no te doy, te impida ver y agradecer todo lo que sí te doy. A muchas personas les pasa lo mismo, se obsesionan tanto con lo que no les dan, y no tienen, que les cuesta disfrutar y agradecer lo que les dan y consiguen. Tu malestar solo refleja el hambre de tu lobo siempre deseando más y más, sin valorar todo el amor que ya te doy. Todos tenemos dentro un lobo, un animal hambriento de amor, sexo, caricias y atenciones, que siempre está pidiendo ¡Dame más! ¡Más! ¡Más! ¡Dame más! Por mucho que le den nunca estará satisfecho, porque siempre hay algo que faltará. Esa fiera poderosa es insaciable, y si no te devora a ti, se comerá a la persona amada, si no haces nada para canalizar su energía. Disfruta y siente lo que te doy, no pienses tanto en lo que no tienes de mí. Sabes, que si no puedes hacerme el amor con el cuerpo, es para que aprendas a hacerlo con la mente, para llevar tu energía y tu deseo, a otras dimensiones del ser.
José se queda muy callado. Quizás ella tenga razón y él sea un egoísta, un lobo hambriento que siempre quiere más. Realmente ella le da tantas cosas, le sirve con tanto amor y tantas caricias, que no puede quejarse. En silencio siente su corazón, y una misteriosa melancolía extenderse por su cuerpo.
Claro que veo tu amor Tara, lo veo por todas partes, por eso despiertas el mío. Tengo unas ganas infinitas de estar siempre contigo, de tu compañía, del sentirte y poder amarte. Tú alimentas esa emoción diciéndome que soy el elegido, tu favorito, alguien a quien te entregas de una forma especial. También avivas el fuego de mi deseo con tus caricias, tus insinuaciones y todo lo que me haces. Intento llevar esa energía al corazón, para hacer más grande mi amor, pero desde que esta mañana me he enterado de que te acostarás con todos menos conmigo, me devoran los celos y la rabia. Siento dentro de mí tantas emociones extrañas que nunca he vivido, que me encuentro impotente y perdido.
José desahoga todo lo que siente, y Tara consuela su alma atormentada, acariciando con ternura sus cabellos. 

La rabia y los celos que sientes, son el orgullo herido del león que aparece en tu sueño. Ese león quiere ser el centro, necesita ser el más importante, y reclama todas las atenciones, pero ahora se siente destronado. El Reino del Amor es un paraíso lleno de los más dulces manjares, pero solo los valientes pueden entrar en él, porque en su puerta hay dos fieras guardianas: El lobo insaciable del deseo, de querer siempre más y más del otro, nunca estando satisfecho; y el león del orgullo, que nos hace necesitar ser los únicos importantes y exclusivos, para quien amamos. Cuando ruge ese león, nacen los celos, la ciega vanidad, y el deseo de poseer y controlar, a quien decimos amar. Todo son densas emociones que nos alejan de la luz del amor. Muchos intentan destruir al león, o al lobo que tienen dentro, pero solo consiguen lastimarse, porque no son energías que debamos reprimir, sino saber reconducir. Yo no quiero privarte de lo que sientes, de tu amor, tu deseo y todo lo que quieres de mí. Si no dejo que me hagas el amor con el cuerpo, es para que no lo necesites para amarme y gozar de mí, pero no para que renuncies, sino para que encuentres nuevos senderos.
¿Cuál es el camino que me lleva a ti? ¿Cómo puedo llegar al río donde estás? -pregunta José inquieto.
No hay sendero más glorioso que el amor. No debes renunciar a tu deseo, ni tampoco dejar que te lleve el lobo sin control. Utiliza esa energía, deja que su fuego haga resplandecer el amor de tu corazón, y con esa luz pura y brillante, construye en tu mente un santuario donde cada noche me hagas el amor. Yo estaré allí, pura y desnuda, abierta y fragante para ti, como una eterna flor. Tu lobo te hace desearme, pero si te centras en dar lo mejor de ti, para lograr tus deseos, en vez de simplemente tenerme, la fiera te dará su energía, y te harás mas grande. Tu león te hace querer ser dueño de mi, pero lo que de verdad te hará sentirte satisfecho, es ser el dueño de ti, y de lo que haces.
¿Eso me dará la fuerza para llegar a ti? -pregunta José, sin entender del todo lo que ella le dice.
Sí, pero no deseando tenerme, sino queriendo ser mejor tú, para lograrlo. No buscando ser dueño de mi, sino de ti.
¿Entonces, todavía tengo posibilidades? -exclama José suspirando, con el alivio de empezar a ver una luz de esperanza.
Si no dejo que expreses tu amor y tu deseo con tu cuerpo, no significa que no puedas hacerlo por otros caminos. Puedes hacerme el amor con tu corazón, tu mente, y también en otras dimensiones. Así aprenderás a llevar esa poderosa energía, a distintos niveles del ser, pero lo más importante de todo, es que la luz del amor, esté presente en todos.  Para eso me has elegido. Para llegar a ti por el camino más difícil.

¿Dónde comprar la novela?  Ya está lista en Amazón. Versión digital y tambien versión impresa.
Ver sobre el autor y sus otras obras
Ver el blog de Roxana. Mi fascinante vida sexual
Las aventuras de Roxana, son siempre un desafío. La boda en el funeral

Ver más de José, su entrenamiento, su historia de amor con Tara.
El entrenamiento de José. Haciendo el amor con el sol
Saber más sobre las ideas y negocios de Lucilda
Los diferente paisajes eróticos de la novela. Místicos. Realistas. Fantásticos.
Las enseñanzas de Tara son parte de la sabiduría de la novela 
No es el más fácil, pero es el más glorioso.